Mental Work··6 min·Alejandro del Palacio

¿Cuánto tiene que cambiar el readiness para que no sea ruido? El umbral medido en 650 noches

¿Cuánto tiene que cambiar el readiness para que no sea ruido? El umbral medido en 650 noches

¿Cuánto tiene que cambiar el readiness para que no sea ruido? El umbral medido en 650 noches

El readiness score necesita moverse más de 6.14% en una ventana de 28 noches, o más de 4.34% en una ventana de 56 noches, antes de que ese movimiento deje de explicarse por ruido de fondo. Son los dos umbrales medidos sobre 650 noches de seguimiento en un solo cuerpo, con una variabilidad noche a noche (CV) de 10.21% en la serie completa.

Qué significa "ruido" en un dato de sueño

Un número que sube o baja no significa nada por sí solo. El readiness score fluctúa de una noche a otra incluso cuando nada relevante cambió en la rutina, el entrenamiento o el descanso: dormir en una postura distinta, una cena tardía sin consecuencia real, o simple variación biológica ya mueven la aguja. Esa fluctuación de fondo es el ruido. El problema práctico es que, sin un umbral, cualquier lectura que sube 2 o 3 puntos parece una señal — y no lo es.

La única forma honesta de fijar ese umbral es medirlo, no asumirlo. Este expediente usa 650 noches de datos propios de un solo cuerpo para calcular, con la serie real, a partir de qué magnitud de cambio el readiness score deja de moverse por casualidad.

Cómo se midió: 650 noches, un solo cuerpo

La fila fuente (ruido.medido.json#readiness_score) resume la serie completa: mediana de 83 sobre las 650 noches registradas, con un coeficiente de variación (CV) de 10.21% noche a noche. Ese CV es la dispersión natural del dato — cuánto rebota el readiness score de una noche a la siguiente sin que haya pasado nada.

La serie también trae un coeficiente de correlación (rho) de 0.137 entre noches consecutivas. Es una correlación baja: significa que el valor de una noche predice poco el de la noche siguiente, así que cada noche aporta información casi independiente en vez de repetir la anterior. Eso importa porque cuando los datos son casi independientes, promediarlos sobre una ventana de varias noches sí reduce el ruido de forma efectiva — no es solo "hacer un promedio", sino que el promedio funciona porque las noches no arrastran el ruido de las anteriores.

El coeficiente de variación relativo de la serie sin promediar (rcv) es de 28.29%. Es el punto de partida: la dispersión cruda, noche a noche, antes de agrupar nada. A partir de ahí, promediar sobre ventanas más largas reduce ese 28.29% inicial hasta los umbrales que sí sirven para decidir si un cambio es real.

La tabla: el umbral según la ventana de noches

Cuatro ventanas de promedio se calcularon sobre la misma serie de 650 noches. Cada una da un umbral distinto — el porcentaje de cambio mínimo, en esa ventana, para que ya no sea ruido:

Ventana (noches)Umbral de ruido
286.14%
564.34%
843.54%
1682.51%

El patrón es el esperado en cualquier serie con autocorrelación baja: cuantas más noches entran en el promedio, menor es el umbral necesario para confiar en un cambio. A 28 noches hace falta un movimiento de 6.14% para no ser ruido; a 168 noches, con 6 veces más datos acumulados, ese umbral cae a 2.51%. La ventana de 56 noches — la mitad de la de 112, que tampoco forma parte de esta serie — cierra en 4.34%, prácticamente a mitad de camino entre las dos.

Por qué esto cambia cómo se lee el número

Si alguien mira su readiness score cada mañana y compara contra el día anterior, está mirando la ventana más ruidosa posible: una sola noche, donde el umbral relevante ni siquiera aparece en esta tabla — sería más alto que el de 28 noches. La lectura diaria, sola, no distingue una racha real de una fluctuación esperable dado un CV de 10.21%.

Comparar contra un promedio de 28 noches, en cambio, ya exige un cambio de 6.14% para tomarlo en serio. Y si la pregunta es sobre una tendencia de mediano plazo — un trimestre de entrenamiento, un cambio de rutina sostenido — la ventana de 56 noches con su umbral de 4.34% es la que separa una mejora real de un mes bueno por azar.

Esto no es una preferencia estética por "mirar promedios en vez de días sueltos". Es lo que dice la propia serie: con una correlación noche a noche de apenas 0.137, cada lectura individual tiene poco que ver con la siguiente, y solo acumulando suficientes noches el ruido se cancela lo bastante como para que un cambio de pocos puntos porcentuales signifique algo.

El límite

Este dato no dice si un cambio de 6.14% o más en 28 noches está causado por algo bueno o algo malo — solo dice que ese cambio ya no es explicable por la variabilidad de fondo medida. La causa hay que buscarla aparte, con otras variables de la misma bóveda.

Tampoco dice que estos umbrales sean universales. Están calculados sobre 650 noches de un solo cuerpo, con su propia rutina, su propio dispositivo y su propia fisiología. Un CV de 10.21%, un rho de 0.137 y un rcv de 28.29% son números de esta serie, no una constante biológica — otro cuerpo, con otra rutina de sueño, puede tener una dispersión de fondo distinta y por tanto umbrales distintos.

Tampoco cubre variables fuera del readiness score: cada métrica del protocolo (de las 31 medidas en hasta 712 noches, con 18483 mediciones en total) tiene su propio nivel de ruido, y no se puede asumir que el umbral de una se traslada a otra.

Y este dato no es un diagnóstico de sueño ni una recomendación de rutina: es una medición de cuánto ruido tiene una serie numérica, nada más.

Para seguir

Este expediente forma parte de Trabajo Mental — todos los protocolos, donde se agrupan las mediciones relacionadas con carga cognitiva y recuperación. El expediente relacionado: magnesium-for-sleep documenta una intervención concreta sobre la misma serie de sueño. Y quien quiera verificar estos cálculos directamente sobre los datos crudos puede hacerlo en ciencia abierta — el dataset, donde vive el archivo fuente con su huella criptográfica.

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